Primero analicemos datos reales

Según el Instituto de Estadística y Censo (INEC) en Costa Rica, hay una población de 1.623.413 de mujeres en edad reproductiva (10-50 años), es decir, esta es la cantidad de mujeres que requieren productos para gestionar una menstruación. Sabiendo que una mujer o persona menstruante, tiene la menstruación a lo largo de su vida durante 3 y 7 días, se enfrentará a 456 períodos en 38 años o bien 2280 días; es decir, pasará 6.25 años seguidos de su vida menstruando, esto es bastante y si lo calculamos por la cantidad de mujeres en Costa Rica, Panamá y el mundo entero podremos imaginar la cantidad de productos que se necesitarán para gestionar la menstruación que es una NECESIDAD

Teniendo en cuenta la matemática anterior es que se puede desglosar el siguiente cálculo para así conocer de una manera más puntualizada la cantidad de toallas o tampones que puede gastar una mujer durante su vida; y a partir de esto, el costo que representa para cada una del 1.623.413 de  mujeres que hay en el país

  

1 toalla/tampón cada 6 horas = 4 toallas/tampones por día 

En promedio 5 días por menstruación = 20 toallas/tampones por ciclo (al mes) x

456 períodos (en promedio 38 años) = 9.120 toallas o tampones.

 

Si calculamos lo que cuesta en promedio un paquete de toallas o tampones, el monto aproximado que pagará cada mujer costarricense a causa de su necesidad innata de gestionar su menstruación es en promedio de 1.279.969,02 colones (aproximadamente $2 mil). Sin embargo, cabe recalcar que por razones de comodidad, cantidad de flujo y adaptación a los diferentes productos, la diversidad de personas menstruantes optan por utilizar todo tipo de productos que puedan satisfacer sus necesidades fisiológicas y de estilos de vida.

Con esto nos queda clarísimo que menstruar es MUY CARO, que un hombre no gasta este dinero porque no tiene menstruación y que además a todos los productos se le agrega un % de impuesto, en  el caso de Costa Rica, cuando se adquieren productos para la higiene menstrual se debe cancelar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), correspondiente a un 13% de impuestos a productos necesarios para la gestión menstrual ( o sea que no tenemos otra opción más que comprarlos)  y es que otros productos como las copas menstruales, no cuentan con ningún tipo de exoneración al no ser considerados de uso básico. La única excepción son las toallas sanitarias delgadas, como si todas las mujeres menstruaramos de la misma manera y cantidad,  excluyendo además productos como toallas para flujo abundante o incontinencia, tampones y productos alternativos y amigables con el ambiente como las toallas de tela y calzones para la menstruación

Ahora hablemos con datos sociales 

Según la ONU Mujeres, existen 4,4 millones de mujeres que viven en la extrema pobreza en comparación con los hombres. Gran parte de esta desigualdad se explica debido a la carga desproporcionada del trabajo doméstico no remunerado que enfrentan las mujeres, especialmente durante sus años reproductivos.Además de la diferencia salarial y otras injusticias laborales. Si a esto le sumamos el gasto económico producto de la menstruación podríamos entender porqué en el ámbito nacional, según la Encuesta de Mujeres, Niñez y Adolescencia (EMNA), la cual se llevó a cabo en el año 2018 por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) en colaboración con el Ministerio de Salud, se menciona que las provincias con mayor porcentaje de mujeres que no participaron en actividades sociales, escolares o laborales debido a su última menstruación son Guanacaste y Limón con un  11.6%.

Pensemos entonces cómo gestionan la menstruación personas refugiadas, privadas de libertad o condición de calle, provablemente no lo hacen con productos tradicionales y estarán arriesgando su salud porque es una necesidad de todos los meses, durante 38 años.

Por último, ¿cómo podemos mejorar la situación?

Quitar los impuestos puede ser una solución momentanea, que permita aliviar el monto mensual y así democratizar los productos para la menstruación, como es el caso del papel higienico y otros productos de carácter básico. Y es que esto es un tema mundial y se ha tratado con diferentes nombres como “Tampon tax (impuesto al tampón) y Period tax(impuesto menstrual) y se han popularizado gracias a campañas importantes como Menstruación Digna en México, Menstruacción en Argentina, Menstruación libre de Impuestos en Colombia, Stop the Tampon Tax en Nueva York; todas organizadas por agrupaciones de mujeres alrededor del mundo para exigir la eliminación de las recargas económicas que implica el hecho de menstruar.

En Costa Rica se ha iniciado un proyecto de ley que invita a las legisladoras y legisladores a adoptar una posición a favor del acceso igualitario y un correcto manejo de la higiene y salud menstrual, mediante la justicia tributaria.  ¿Querés saber más sobre el tema?, te invitamos a ver el siguiente video: 
https://www.instagram.com/tv/CMyP4G9BKky/