A la mayoría de chicas desde pequeñas nos han dicho que no debemos tocarnos, hablar del tema es algo incómodo y nos quedamos con las imágenes de las clases de Biología sobre anatomía humana. Cuando llegamos a grandes aún tenemos dudas de cómo es nuestro cuerpo, nos pasa a muchas y es muy común, pero hoy queremos darte un paso a paso de cómo realizar una autoexploración vulvar y vaginal, con el objetivo de derribar miedos, sentirnos cómodas y ser científicas de nuestro propio cuerpo. 

No es ciencia espacial, de hecho no necesitas ser especialista ni tener años de formación para saber hacerlo, imaginate que tu vagina se parece bastante a tu nariz: si otras personas meten sus dedos o instrumentos por ahí, te pueden hacer daño y será muy incómodo, te asustarás y probablemente te duela, pero si lo haces tú misma como tienes más sensibilidad no te causarás ningún daño. 

Pero también sabemos que esto es un proceso nuevo para muchas por lo que si necesitás acompañamiento acá estaremos, como lo hicimos hace poco en nuestro taller de autoconocimiento con la Dra. Rebeca Salas Chang, donde aprendimos desde  anatomía, patologías comunes hasta cómo utilizar un espéculo para la autoexploración interna. A continuación te contamos cómo realizar paso a paso un autoexamen en casa:

  1. Busca toda la información necesaria, imagenes, videos y pregunta todas tus dudas para que así te podás sentir más tranquila a la hora de autoexplorarte
  2. Lávate bien las manos y asegúrate de tener las uñas redondeadas.
  3. Encontrá un lugar seguro, tranquilo y con buena luz, donde podás estar cómoda.
  4. Si vas a utilizar algún objeto como espejo, lubricante, espéculo, recordá tenerlos a mano para no incomodarte luego. 

 

 

Tipos de autoexamen

Auto-examen externo: podrás reconocer  tus genitales externos con ayuda de un espejo, revisando y explorando toda la vulva desde el monte de Venus, los labios, el clítoris, hasta la entrada de la vagina. Busca si existe algún bulto, verruga, hinchazón o flujo anormal, también podés oler y sentir las texturas. 

Auto-examen interno: podés realizarlo simplemente con tus dedos, sintiendo y explorando las paredes internas, determinando que tanto podés introducirlos y sintiendo diferencias en texturas. El Cérvix en especial, lo sentirás con una textura muy lisa como la textura de la pared interna de la mejilla, y su forma es como la punta de la nariz pero con un orificio en el centro (llamado Os), algo así como una pequeña doña. Este se abre durante la menstruación para permitir la salida de la sangre, también durante los días más fértiles del ciclo para dejar entrar al semen en el útero o cuando tenemos que dar a luz a un bebé, por lo que si realizas el autoexamen en diferentes días del ciclo podrás ver y sentir sus cambios.

También podés utilizar un Espéculo, en una consulta médica de rutina habrás visto que tu ginecóloga/o utiliza un objeto que introduce dentro de tu cuerpo para hacerte chequeos internos, este es el famoso espéculo y es básicamente dos espátulas de plástico que se utilizan para separar la cavidad vaginal y poder realizar un análisis más detallado. Y vos misma podrías utilizarlo, de hecho conocer sobre su uso te ayudará a tener mejor comunicación con tu doctora/o a la hora de los chequeos, así evitamos momentos incómodos, dolor o malas prácticas en el consultorio. 

En este proceso pueden  surgir algunas emociones o temores, tranquila que es algo normal y  será motivo de autoconocimiento, reflexión y conciencia sobre lo que cada mujer siente al aproximarse a su cuerpo y sus cambios,  no te deberá causar dolor, si tienes alguna molestia debes parar, cambiar de método o consultar. Recuerda que tener un cierto autoconocimiento del cérvix nos ayuda a reconocer nuestra salud desde infecciones hasta detección temprana de cáncer, nos empodera y nos permite tomar decisiones, podemos reconocer si estamos en fase fértil o no y a tener más consciencia sobre nuestra propia sexualidad.

¿Te animás? Nosotras ya lo hicimos y nos cambió la vida desde afuera hacia adentro.